Notas de prensa

HOGAR SIN TÓXICOS TEME QUE SE REAUTORICE EL USO DEL GLIFOSATO BASÁNDOSE EN INFORMES DE LA INDUSTRIA QUE LO PRODUCE Y COMERCIALIZA

  • Lamenta que se arrinconen estudios independientes en favor de los que aporta el sector agroquímico, muchos de los cuales son secretos.
  • Este herbicida, asociado al cáncer por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS, debe ser renovado o revocado en 2022.

Madrid, 2 de diciembre de 2021.Hogar sin tóxicos alerta sobre el actual proceso de reevaluación del riesgo del glifosato, el herbicida más ampliamente utilizado en el planeta y, sin duda, una de las sustancias tóxicas más famosas y polémicas de cuantas se utilizan actualmente. En diciembre de 2022 la UE deberá decidir si renueva o no la autorización de uso de esta sustancia en la UE, y ya se ha iniciado el proceso de reevaluación que fundamentará la decisión en uno u otro sentido. Hogar sin tóxicos y otras 40 entidades de la sociedad civil europea temen que esta evaluación no sea objetiva ni transparente, y que se primen los estudios aportados por la industria -muchos de los cuales son secretos- por encima de los que ha realizado la comunidad científica independiente.

Días atrás se ha conocido la respuesta de la Comisaria europea de Salud y Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides, a la carta[1] que le dirigieron el mes pasado las 41 entidades de la sociedad civil europea mencionadas, pidiendo «garantías de que el proceso de renovación actual del glifosato se basa en pruebas científicas actualizadas, tiene en cuenta la toxicidad del principio activo glifosato, así como de los productos a base de glifosato, y permanece libre de intereses creados«.

Las organizaciones de la sociedad civil se mostraban muy preocupadas en su carta «sobre el actual procedimiento de evaluación de la renovación de la sustancia activa plaguicida glifosato y, en particular, sobre la credibilidad de los estudios que han sido proporcionados por la industria para justificar la renovación de su autorización en Europa». Sobre todo, teniendo en cuenta que los herbicidas a base de glifosato,  han sido asociados por la ciencia a «ciertos tipos de cáncer en humanos, así como con efectos adversos en el desarrollo temprano de la vida y los sistemas hormonales».

Los cuatro países que lideran la evaluación de la sustancia[2] ya publicaron unas conclusiones preliminares en junio de 2021 en las que se defiende su aprobación. Los borradores de los informes de evaluación ya se entregaron a la EFSA[3] y a la ECHA[4].

Un jarro de agua fría

La respuesta de la Comisaria ha sido como un jarro de agua fría ya que no ha aportado precisamente garantías de que se vaya a realizar la evaluación científica independiente que se solicitaba, sino que se limitaba a defender el controvertido sistema de evaluación del riesgo existente, asegurando que el procedimiento que se viene realizando ya es, supuestamente, «objetivo e independiente» y «a la luz de los conocimientos científicos y técnicos actuales».

Unas afirmaciones que resultan bastante sorprendentes a organizaciones que, como es el caso de HEAL (Health and Environmental Alliance[5]) que encabezó la carta antes aludida, y otras que están realizando un seguimiento del expediente del glifosato. Alertan de que, contrariamente a lo afirmado por la responsable europea, la evaluación actual sigue basándose sobre todo en estudios de la industria y que la literatura científica independiente siempre se arrincona.

Como comenta Carlos de Prada, director de Hogar sin Tóxicos, entidad integrada en PAN Europe (organización europea que hace un seguimiento exhaustivo de la problemática de los pesticidas), «no se puede decir que la evaluación que se realiza sea independiente ni, desde luego, que se tengan en cuenta debidamente todos los estudios científicos disponibles. Más bien lo que se suele hacer, y la comunidad científica está escandalizada por ello, es tener en cuenta, ante todo, los estudios patrocinados por la propia industria interesada en continuar con el uso de las sustancias. Estudios que no solo han sido realizados en un flagrante conflicto de intereses, sino que, además, con mucha frecuencia, son secretos y, por tanto, no cumplen un requisito básico para que cualquier estudio sea considerado realmente científico, como es que pueda ser revisado debidamente».

Estudios complejos y serios

En la carta que se dirigió a Kyriakides, se pedía que se aplicase el Reglamento de Transparencia (UE) 2019/1381 que establece que en casos de controversia o contradicción graves -como sucede con el glifosato- se puedan encargar estudios realmente independientes que sirvan para verificar la evidencia disponible. En ese sentido se pedía que se tuviese en cuenta, por ejemplo, el estudio sobre el glifosato que promueve el Collegium Ramazzini de Bolonia, que es «el estudio de toxicidad más complejo jamás realizado sobre un pesticida».

Se trata de un estudio que, aplicando los métodos más avanzados, aborda múltiples aspectos de las exposiciones en la vida real a muy bajas concentraciones de glifosato y a los productos que lo incorporan: toxicidad, carcinogenicidad, toxicidad para el desarrollo prenatal, neurotoxicidad, efectos multigeneracionales, alteración endocrina y efectos sobre el microbioma. Sin embargo, en su respuesta, la Comisaria afirmaba que era «prematuro» realizar ahora este tipo de estudios de verificación, diciendo que para ello se debería esperar a ver si en el proceso en marcha surgían tales «controversias graves o resultados contradictorios» en relación a la sustancia.

Como apunta Carlos de Prada «la verdad es que no se debe esperar a nada, puesto que ya se han producido graves controversias y contradictorios, ahora y  desde hace mucho, algo que es de absoluto dominio público. Probablemente no haya otra sustancia que haya dado pie a tan sonoros por el manejo de datos escasamente fiables en su evaluación».

Como se afirma desde HEAL «las diferentes conclusiones entre las evaluaciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) y de las autoridades de la UE han provocado debates científicos y políticos sin precedentes en la historia de las discusiones sobre la renovación de plaguicidas». Esta organización se refiere a lo que sucedió a partir de 2015 cuando la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) de la OMS, incluyó el glifosato en los listados de sustancias asociadas al cáncer[6]. La IARC concluía que existía una evidencia fuerte de genotoxicidad para la sustancia y también para los productos que lo incorporaban en sus mezclas.  Algo que en cumplimiento de la normativa de la UE[7] debería haber implicado su prohibición.

Espectáculo bochornoso

Sin embargo, la inclusión del glifosato en los listados de sustancias asociadas al cáncer de la IARC dio lugar a un bochornoso espectáculo aireado por la prensa mundial y protagonizado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que, basándose en un informe de una autoridad sanitaria de un estado miembro (el BfR alemán) se apresuró a emitir otro informe diciendo que el glifosato no era cancerígeno[8]. La comunidad científica revisó enseguida el informe de la EFSA y el BfR descubriendo su carencia de base científica y sesgos alarmantes.

Este documento se basaba principalmente en estudios no publicados y no revisados por pares, patrocinados por las empresas vendedoras de pesticidas. Además, se denunció que el BFR alemán, en lugar de realizar una evaluación propia e independiente, llegó al extremo de basar partes de su informe en documentos e impresiones de la propia multinacional, interesada en negar que el glifosato causase cáncer (Monsanto, hoy unida a Bayer), incluso incurriendo en plagios descarados[9].

Los científicos han denunciado una grave mala praxis científica en los estudios sobre la sustancia que han tenido en cuenta las agencias reguladoras[10] y que han tenido en cuenta para emitir sus conclusiones. Una evaluación mostraba que solo dos de los 53 estudios de genotoxicidad  patrocinados por la industria eran más o menos fiables desde un punto de vista metodológico, otros 17 solo parcialmente y 34 no fiables[11].

Se da la circunstancia de que, en una primera lectura del expediente de renovación de glifosato presentado por los fabricantes en 2019, 38 estudios de genotoxicidad sobre la sustancia han vuelto a ser usados para el proceso de evaluación actual. Algo que, como apuntan las organizaciones que remitieron la carta a la Comisaria Kyriakides, «indica que la evaluación de genotoxicidad propuesta para el glifosato no se basa en estudios que puedan considerarse fiables».

En consonancia con otras entidades de la sociedad civil europea y con la comunidad científica independiente, Hogar sin Tóxicos pide que no se renueve la autorización de la sustancia en 2022 y se garantice una evaluación científica realmente independiente y seria, transparente y revisable por terceros. Las cosas no deben seguir como hasta ahora, es decir, teniendo en cuenta ante todo estudios patrocinados por la propia industria interesada en seguir comercializando el herbicida e ignorando temerariamente lo que dice la ciencia académica independiente, es decir, la ciencia más fiable.

[1] https://www.env-health.org/glyphosate-41-health-and-environment-groups-urge-eu-commission-to-put-an-end-to-use-of-unreliable-industry-studies/

https://www.env-health.org/wp-content/uploads/2021/10/13-October-2021-Letter-to-EU-Commissioner-Kyriakides-concerning-assessment-of-glyphosate_final.pdf

[2] Francia, Países Bajos, Suecia y Hungría

[3] Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria

[4] Agencia Europea de Productos Químicos

[5] Glyphosate: EU toxicity assessment report still fails to address health risks of world’s most-used pesticide. https://www.env-health.org/glyphosate-eu-toxicity-assessment-report-still-fails-to-address-health-risks-of-worlds-most-used-pesticide/

https://www.env-health.org/campaigns/glyphosate-why-the-eu-needs-to-protect-health-ban-the-popular-weedkiller/

[6] Carcinogenicity of tetrachlorvinphos, parathion, malathion, diazinon, and glyphosate. Kathryn Z Guyton, Dana Loomis, Yann Grosse, Fatiha El Ghissassi, Lamia Benbrahim-Tallaa, Neela Guha, Chiara Scoccianti, Heidi Mattock, Kurt Straif, on behalf of the International Agency for Research on Cancer Monograph Working Group, IARC, Lyon, France. The Lancet Oncology. Published: 20 March 2015

https://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2009:309:0001:0050:ES:PDF

[7] Normativa EC 1107/2009

[8] European Food Safety Authority. Conclusion on the peer review of the pesticide risk assessment of the active substance glyphosate. EFSA J 2015;13:4302

[9] Stefan Weber and Helmut Burtscher-Schaden (2019): Detailed Expert Report on Plagiarism and superordinated Copy Paste in the Renewal Assessment Report (RAR) on Glyphosate

https://www.greens-efa.eu/files/doc/docs/298ff6ed5d6a686ec799e641082cdb63.pdf

Stefan Weber. Expert opinion on adherence to the rules of good scientific practice in the subsections “B.6.4.8 Published data (released since 2000)”, “B.6.5.3 Published data on carcinogenicity (released since 2000)” and “B.6.6.12 Published data (released since 2000)” in the report “Final addendum to the Renewal Assessment Report. Risk assessment […] for the active substance GLYPHOSATE […]”, October 2015, 4322 pages. https://www.wemove.eu/sites/wemove.eu/files/expert-opinion-glyphosat-plagiarism-english.pdf

[10] Como la omisión de incidentes cancerosos observados en los animales o grave malinterpretación de datos, sin que las autoridades hiciesen nada por denunciar o instar a corregir tales defectos. 

Ver, por ejemplo:

Portier, C.J. A comprehensive analysis of the animal carcinogenicity data for glyphosate from chronic exposure rodent carcinogenicity studies. Environ Health 19, 18 (2020). https://doi.org/10.1186/s12940-020-00574-1

Clausing P, Robinson C, Burtscher-Schaden H. Pesticides and public health: an analysis of the regulatory approach to assessing the carcinogenicity of glyphosate in the European Union. J Epidemiol Community Health. 2018;72(8):668-672. doi:10.1136/jech-2017-209776

Portier CJ, et al. Differences in the carcinogenic evaluation of glyphosate between the International Agency for Research on Cancer (IARC) and the European Food Safety Authority (EFSA).J Epidemiol Community Health August 2016 Vol 70 No 8

Open letter: Review of the Carcinogenicity of Glyphosate by EFSA and BfR. https://www.efsa.europa.eu/sites/default/files/Prof_Portier_letter.pdf

EFSA’s decisions refusing access to the toxicity and carcinogenicity studies on the active substance glyphosate are annulled. General Court of the European Union PRESS RELEASE No 25/19 Luxembourg, 7 March 2019, https://curia.europa.eu/jcms/upload/docs/application/pdf/2019-03/cp190025en.pdf

[11] GLYPHOGATE: EU authorities used faulty, industry-funded studies to justify authorizing glyphosate in 2017, and they could do it again. https://actions.sumofus.org/a/glyphosate-genotox

Armen Nersesyan and Siegfried Knasmueller. Evaluation of the scientific quality of studies concerning genotoxic properties of glyphosate.  Institute of Cancer Research, Department of Medicine I, Medical University of Vienna, Vienna. (March 2021). https://s3.amazonaws.com/s3.sumofus.org/images/Evaluation_scientific_quality_studies_genotoxic_glyphosate.pdf

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Elena Ávila

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